1. Introducción: por qué una edición crítica y digital de las Coplas de los pecados mortales.
Las Coplas de los pecados mortales o Debate de la razón contra la voluntad es la última gran obra, inconclusa, del poeta cordobés Juan de Mena. Se trata de una de las tres obras mayores del autor (frente a las casi cincuenta composiciones poéticas llamadas menores, sin contar con sus obras en prosa) y su presencia en multitud de cancioneros de los siglos XV y XVI, así como el hecho de que tuviera hasta tres continuaciones diferentes[1] no dejan muchas dudas acerca del éxito y la popularidad de la misma en la época.
Francisco Sánchez de las Brozas la incluyó junto al Laberinto de Fortuna y a la Coronación en su edición comentada de 1582, consagrando así a Mena –por si quedaba alguna duda tras la edición de Hernán Núñez en 1499– como uno de los autores más relevantes de la historia literaria de la época, a la altura del mismísimo Garcilaso de la Vega. El hecho de que la última de las continuaciones de las Coplas de los pecados mortales sea de 1505 (año en que apareció en Sevilla la continuación de Jerónimo de Olivares en la imprenta de Cromberger), unido a la edición señalada de Sánchez de las Brozas en 1582, por no hablar de los muchos cancioneros del siglo XVI en que aparece esta obra muestra la alta estima en la que se seguía teniendo a Juan de Mena durante ese siglo. Y ello a pesar de los ataques que venía recibiendo por parte de muchos intelectuales casi desde finales del siglo XV, como bien señala ya el Brocense en el prólogo de su obra: “Dizen algunos que es poeta muy pesado, y lleno de antiguallas, y dizen esto con tanta gravedad, que si no les creemos parece que les hazemos injuria” (Sánchez de las Brozas, 1582: s.p.). Ejemplo paradigmático de lo expuesto puede verse en Nebrija, quien si bien considera a Mena un clásico y se sirve de sus ejemplos para mostrar sus conclusiones (Fernández-Sevilla, 1974:30; Balaguer, 1945: 558-571), no por ello deja de usarlo como ejemplo a contrario para su Gramática, precisamente por el abuso de latinismos y de usos poco naturales de la lengua (Serés, 1994: XXX-XXXI). El resto es de sobra conocido, pues han sido muchos los estudios y las ediciones llevadas a cabo sobre su Laberinto de Fortuna hasta la actualidad, sin embargo, la suerte no fue tan benévola con las Coplas de los pecados mortales, obra que durmió el sueño de los justos durante muchos siglos. De hecho, la crítica especializada sigue echando de menos estudios de conjunto sobre la obra de Mena más allá del Laberinto (Moya García, 2015: XIII- XVI) e investigaciones pormenorizadas, especialmente desde una perspectiva ecdótica, de las Coplas (Mangas Navarro, 2022: 112-113).
Es cierto, no obstante, que ha habido notorios intentos previos por acercarse a esta composición, siendo el más destacado la edición crítica de las Coplas de los siete pecados mortales and first continuation de Rivera (1982), la única en la que hay un intento serio de establecer el mejor texto posible desde un punto de vista crítico a partir de la elaboración de un stemma, aunque la misma autora reconoció que no pudo usar todos los testimonios disponibles y, además, se advierten otros problemas dignos de mención[2]. Sí constatamos, por el contrario, varias ediciones de buena parte del corpus de Juan de Mena que recogen este poema, si bien en la mayoría de los casos se trata de una recolección fragmentaria, es decir, simplemente de una parte de este libro. Es el caso, por ejemplo, de la edición del Laberinto de Fortuna y otros poemas de De Nigris (1994: 185-196) o de la edición del Laberinto de Fortuna y poemas menores de Pérez Priego (1976: 253-258).
También deben señalarse dos ediciones modernas que recogen las obras completas de Juan de Mena, donde aparecen las Coplas, pero en una de ellas (Gómez Moreno y Jiménez Calvente 1994: 235-272) sólo se ha seguido la edición de 1582 de Sánchez de las Brozas[3] (muy en la línea bedierista) y, en algunos aspectos, la revisión manuscrita llevada a cabo por Rivera en su mencionada edición de 1982, mientras en la otra (Pérez Priego, 1989: 305-328) el editor advierte que sigue “el texto más autorizado del Cancionero de Gómez Manrique, que sólo en unos cuantos errores evidentes corrijo conforme a otros testimonios de la tradición manuscrita” (Pérez Priego, 1989: 305). En ninguno de estos casos hay una explicación exhaustiva de los testimonios usados para la reconstrucción del texto definitivo ni referencias a un stemma que esclarezcan el porqué del uso de unas lecciones en lugar de otras.
Por todo lo expuesto, esta edición responde a esa relativa desatención hacia una obra literaria que gozó de una gran popularidad y de muchísimo prestigio entre la intelectualidad de finales del siglo XV y de buena parte del siglo XVI. Se trata de una edición crítica que se ha servido del conocido como método neo-lachmaniano, sin olvidar los últimos avances en la crítica textual, como referentes teóricos para el desarrollo de su investigación, cotejando los diferentes testimonios para lograr, en palabras de Pérez Priego “si no el mejor, el texto menos malo” (Pérez Priego, 2010: 16). En definitiva, es una investigación ecdótica con objeto de recuperar para la filología hispánica una obra que se ha leído en testimonios y versiones diversas, pero no en su texto original o, al menos, no en el más cercano al de la voluntad del autor. Nos hemos centrado, exclusivamente, en el texto de Juan de Mena, desechando cualquiera de las tres continuaciones, pues nos parecía más coherente fijar en primer lugar el texto que sirvió de referencia a los demás, antes de acometer un posible estudio sobre sus continuadores[4].
Junto a ello, decidimos que en pleno 2025 nuestra edición debía ser digital, pues las humanidades digitales son y serán parte esencial del mundo de la ecdótica en particular y de la edición en general, ya que como advertía José Manuel Lucía Megías “en un futuro muy cercano, las Humanidades serán Humanidades digitales o no serán nada” (Río Riande, 2018), y aunque podamos matizar mucho sus palabras, puesto que el mundo de las humanidades y el de la filología va mucho más allá, la importancia de lo digital en el futuro es incuestionable. Lo cierto, no obstante, es que no presentamos, en este sentido, una obra totalmente acabada, pues nuestra edición digital se presenta en proceso, fruto de una labor individual que, deseamos, sea continuada por otros investigadores que puedan aportar su experiencia y su saber hacer para mejorar el producto final, ya que, tal y como se recoge en el prefacio de la obra de Driscoll y Pierazzo (2016: XIV), frente a la edición académica que se suele presentar como un producto terminado, “the digital scholarly edition may be opened up as a shared enterprise”. En esta primera fase, hemos creado un entorno digital, una página web específica, en la que se recogen todos los avances filológicos alcanzados en nuestra investigación. La web https://lospecadoscapitales.com/ se organiza en un directorio básico conformado por cinco secciones elementales, a saber: A) Inicio. B) Tesis. C) Edición digital personal. D) Edición digital con Versioning Machine. E) Archivos XML y F) Colaboraciones. En la sección llamada “tesis” es posible leer esta tesis doctoral de una manera “tradicional”, algo que puede verse también en en el caso de A General History of the Pirates (https://ingridreiche.com/Resume/Thesis/DCE.html), por ejemplo. Por otra parte, hemos usado el etiquetado XML-TEI para la edición digital de la obra y para el aparato crítico. Las dos ediciones digitales que pueden verse responden, en realidad, a dos versiones diferentes que tienden hacia una última versión deseable que aún no se concluido. La primera versión, a la que hemos llamado “edición digital personal”, muestra una aproximación de cómo querríamos que apareciese el proyecto final (aquí se coteja completamente nuestra edición crítica con la imagen digitalizada del manuscrito MP3, pero solamente se coteja parcialmente dicha edición con el resto de testimonios). Asimismo, hemos creado una segunda versión perfeccionada para cotejar simultáneamente las lecciones de los diferentes testimonios consultados, para ello, hemos usado la plataforma de edición digital Versioning Machine, por lo que la hemos llamado “edición digital con Versioning Machine”, si bien, en esta fase, todavía el etiquetado se puede considerar básico y no se han insertado imágenes de los testimonios (dichas imágenes, no obstante, pueden consultarse en la propia web, en la edición personal). Todo esto se explicará con más detenimiento en el capítulo 8, dedicado a hablar sobre la edición digital, y en el capítulo 9, en el que se explicará el funcionamiento de dicha web.
En definitiva, la presente edición crítica y digital ha partido, en parte, del trabajo de Iantorno (2016), aunque sus miras están puestas en otros proyectos tecnológicamente más ambiciosos, como los de la edición crítica digital de las Siete Partidas (Fradejas, 2017), la edición digital de la Lozana andaluza (Díaz-Bravo y Vaamonde, 2019) o la edición digital de la Estoria de Espanna Digital (Aengus, 2016), entre otros. Sin embargo, siendo el presente un proyecto individual, se presenta más limitado en su alcance en esta primera fase “digital”. Además, se han aplicado las tecnologías de etiquetado informático utilizando el estándar XML-TEI para su codificación digital y CSS, HTML Y JAVASCRIPT para su representación, visualización, puesta en valor y difusión, aportando nuestro impulso al campo de la edición digital hispánica, en el que este tipo de ediciones son aún minoritarias. Por si fuera poco, ese carácter digital aporta una posibilidad única, impensable antes, a saber, la actualización constante de la información, siendo posible matizar o corregir cualquier afirmación a la luz de las nuevas aportaciones de las más recientes investigaciones y publicaciones.

